miércoles, 13 de abril de 2011

Las Américas

Mi prima, que se va a Estados Unidos. Hala, a hacer las Américas, como las folclóricas. Y yo le digo que guay, que menuda experiencia y que lo importante que resulta dominar el inglés hoy en día. Pero la verdad es que me da mucha pena. Pena porque no podremos vernos tanto y pena también por toda la gente que está emigrando. Vivir en otro país puede ser una gran experiencia vital y una invitación a profundizar en otras culturas y, por supuesto, todo el mundo está en su derecho de hacerlo. El problema es cuando tantas personas se ven obligadas a irse porque aquí no ven expectativas de ningún tipo. Mi prima se va a alojar en casa de nuestra amiga Marta, una brillante científica a la que, tan pronto como presentó su tesis doctoral, se la llevaron para allá como a muchos otros investigadores. O como se van a Alemania tantos jóvenes que aspiran a trabajar en algo acorde con su formación porque aquí el paro juvenil es ya del 40%.


Mi prima no va a viajar en 1ª como esos eurodiputados a los que tan generosamente pagamos sino en turista y con un billete comprado con la máxima antelación posible para que le salga baratito. Y es que empezar una nueva vida en otro país requiere un gran esfuerzo, entre otras cosas, económico. Por no hablar de los otros costes. Y no es que en otros lugares estén para tirar cohetes. Una buena prueba de ello es el libro de Stéphane Hessel ¡Indignaos! que, con su llamamiento a la insurrección pacífica, se está conviertiendo en todo un fenómeno. Pero es que en España las cosas pintan realmente mal, especialmente para los más jóvenes aunque, afortunadamente, las cosas se empiezan a mover y muchas personas ya hemos firmado el manifiesto de “Juventud SIN futuro” (http://www.juventudsinfuturo.net/search/label/Manifiesto) y hay convocada una manifestación el 15 de mayo que espero que sea multitudinaria porque una juventud sin futuro significa un país sin futuro. Y no creo que debamos permitirlo.
Mi prima está muy ilusionada con los preparativos del viaje y ya se ve paseando con Julen por esas calles que él afirma conocer como la palma de su mano, pese a no haber estado nunca, por la de veces que las ha visto en las películas. Marie Lou y yo estamos haciendo planes para ir a visitarlos y nos morimos de la risa solo de imaginarnos pidiendo Chinchón en los bares más modernos de Nueva York.

5 comentarios:

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  2. Jajajaja...lo más maravilloso del mundo mundial es que "La cuchipandi" se pasee ciega de Chinchón por las calles de NY que conocen tan bien gracias a que Julen se ha visto muchas películas Yanquis. ¡Planazo! Me apunto...(siempre y cuando a mi economía le parezca bien)

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  3. La verdad es que no se me ocurre nada mejor que a toda la cuchipandi por allí.

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  4. Yo os propongo escuchar y cantar la canción "En tierra extraña" de Concha Piquer en algún pisazo neoyorkino y beber el vino de nuestra tierra acompañado de jamón, queso y encurtidos.
    Un abrazo

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