domingo, 16 de septiembre de 2012

Una de las dos Españas

Creo que hay pocos poetas con la capacidad de emocionar de Antonio Machado. En estos momentos convulsos me vienen a la mente sus célebres versos, "una de las dos Españas / ha de helarte el corazón", porque es así como ahora me siento, con el corazón helado. Creo que no ha habido ni un día en los últimos tiempos en que alguien no me haya dicho que los españoles insultan a los catalanes. Es raro también que pase una jornada completa sin que alguien miente a ese coronel que dijo que si Cataluña se independizara, mandaría al ejército. Y no menos frecuente es que cualquier político autonómico le eche en cara a Cataluña que ha pedido el rescate o que Cataluña suelte su mantra del espolio fiscal. El resultado final es un ensordecedor griterío en tono bronco que me hace desear en cualquier lugar que no sea este.
Ante todo, siento que esa sucesión de descalificaciones y de agravios de uno y otro lado no tienen mucho que ver con mi vida: he viajado bastante por diferentes lugares de España y siempre me han tratado muy bien, de la misma manera que creo que en Cataluña la gente siempre es bien recibida. Tengo amigos en  otras comunidades autónomas y jamás les he oído una mala palabra sobre Cataluña sino todo lo contrario, suelen decir maravillas, especialmente de Barcelona, de la misma manera que gente de aquí que vive o viaja mucho a Madrid por cuestiones de trabajo suelen estar encantada con esa ciudad. Y otro tanto sucede con personas que suelen pasar las vacaciones en Andalucía, Canarias, Extremadura, Galicia... Además, leo siempre que puedo la prensa: intento ojear los diferentes periódicos aunque los que suelo leer en profundidad son El País y Público. Y ni rastro de todo esto.
Entonces ¿qué pasa? No hay ningún tipo de duda que hay personas y medios que descalifican pero ¿son representativos? Desgraciadamente, no he podido hacer un análisis con métodos científicos pero de manera intuitiva diría que las palabras más agresivas suelen venir del ámbito de Intereconomía, ABC y La Razón cuyo director, por cierto, es catalán. Estos medios ¿de verdad representan a España? ¿Por qué se toma a esto como referencia y no a El País si es el diario de más tirada nacional? ¿Por qué se repiten una y otra vez los agravios y nadie comenta, por ejemplo, que El Intermedio dedicó casi todo su programa del miércoles 12 de septiembre a defender a Cataluña y a criticar el tratamiento que ha recibido tras la manifestación por parte de TVE y lo que ellos denominan el TDT Party? Sin embargo, gente a la que yo considero inteligente y que hasta hace poco tiempo no entraba en este juego, me repiten una y otra vez: "es que desde España nos insultan, es que España nos roba", sin tener en cuenta quiénes son esas voces ennunciadoras, si realmente representan el sentir general de España o si, por el contrario, tan solo a una parte, en concreto, la de la ultadrecha.
A mí me resulta evidente, pero es obvio que para la mayoría no es así, por lo que los versos de mi adorado Machado se convierten, una vez más, en fatídicamente proféticos: el fragor de la batalla y el fuego cruzado de los insultos solo sirven para helarnos el corazón.







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