miércoles, 18 de julio de 2012

El chándal olímpico y la falacia patética

Aunque ahora nos parezca mentira, no hace tanto España era guay. Parecía que por fin nos habíamos sacado de encima la rémora de la dictadura franquista, estábamos en Europa y, además, teníamos un presidente moderno que permitió los matrimonios homosexuales. Aún recuerdo el tono de admiración que utilizaban personas de otros países para referirse a este hecho, especialmente los que huían de esa Italia berlusconizada. El paro no corría desbocado y no teníamos ni idea de lo que eran las preferentes ni la prima de riesgo ni las agencias de calificación. Y la marca España vendía. Hasta que llegó esto: 



¿Quién ha sido capaz de perpetrar semejante horror? Dicen que los rusos. Y yo me pregunto ¿qué chanchullos se traerán entre manos los responsables con los rusos para aceptar esto como equipación? De aquí a vernos gobernados por la mafia rusa hay un paso porque, si no, no me lo explico. Otra posibilidad es que, en realidad, haya sido diseñado por algún abertzale o independentista catalán. Desde luego que un modelito así hace subir sin control las encuestas esas sobre la independencia que hacen, aproximadamente, cada semana. Pero algo positivo tiene claro. El día de la inauguración pienso estar pegada a la tele y comentando el desfile con Anita, Mariola, Verónica, Carmen, Clara, Gele y el resto de mis ochenta mejores amigas.
En literatura, se habla de falacia patética cuando objetos inanimados, normalmente un paisaje, sirven para reflejar el estado de ánimo de los personajes. Sin duda, el chándal olímpico es la mejor falacia patética para describir el estado de ánimo general del país.

7 comentarios:

  1. si lo comparas con el polo oficial... el chándal es la ostia!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí me cuesta distinguir qué es peor de todo.

      Eliminar
  2. Querida Sonia, antes contaba los días para las vacaciones, ahora sólo pienso en el desfile inaugural.... ver a Nadal con esa camiseta y la antorcha!!! se me van a saltar las lágrimas no se si de emoción o de risa patética de la imagen que damos. Lo peor es que esto es lo que somos y no nos damos cuenta.

    Clara

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo mejor van a ser los comentarios en las redes sociales. El desfile va a ser de comer palomitas como si hubieras ido al cine a ver una de risa.

      Eliminar
    2. Solo mirarlos hace daño a la vista, millones de euros son los que han hecho que nuestros deportistas hagan el ridiculo. Aunque he de decir que yo ya he visto a gente con las camisetas por la calle. ¡ Los hay con mal gusto!

      Eliminar
    3. No me puedo creer que haya gente que vista esto por voluntad propia.

      Eliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.