miércoles, 9 de enero de 2013

Pacto entre caballeros

Ha vuelto a pasar. Una vez más, un caso de corrupción política en el que los culpables salen airosos. Esta vez, se trata de la financiación ilegal Unió Democràtica de Catalunya así como de un fraude de subvenciones por parte de exaltos cargos de la Administración autonómica. Los acusados han admitido los hechos y UDC ha aceptado devolver 388.000 a la Generalitat. Han admitido los hechos. Y ya está. No ha pasado nada más. La noticia ni tan siquiera ha aparecido en portada de los subencionadísimos periódicos catalanes. Ya estamos, desgraciadamente, más que acostumbrados a este silencio mediático. Tampoco dijeron nada de las investigaciones de los incansables e imprescindibles "Cafè amb Llet" (http://www.youtube.com/watch?v=mZdKu6daTpg&feature=youtu.be), ni de su condena a pagar 10.000 euros a un alto cargo de la sanidad catalana por "vulnerar su honor", excepto, claro está, cuando la noticía salió en el Washington Post (http://www.washingtonpost.com/blogs/worldviews/wp/2012/10/31/catalans-fight-libel-fine-with-youtube-videos/). Y es que, oye, eso de la salir en la prensa internacional, parece que siempre gusta, imagino que por  lo de internacional el conflicto. Claro que no está de más recordar que los políticos estadounidenses se desayunan con el prestigioso rotativo y que allí la libertad de prensa es sagrada. Lo digo porque no vaya a ser que no salgamos del todo bien parados con tanta visibilidad.
Hacia mediados de febrero de 2012 salió a la luz que el por entonces presidente de Alemania, Christian Wulff,  había aprovechado su antiguo cargo en la Baja Sajonia para establecer ciertos contactos que derivaron en un crédito en condiciones ventajosas así como una lujosas vacaciones pagadas, o sea, una minucia para las tragaderas españolas, acostumbrados como estamos a que, por ejemplo, Rita Barbará diga que recibir bolsos Louis Vuitton gracias a su cargo le parece poco menos que un detalle sin importancia. Pues bien, Christian Wulff no tardó mucho en dimitir, entre otras cosas por la presión popular y de la prensa. Por supuesto, no me corresponde decir a mí si unos cargos son más graves que otros, pero es que el propio Duran i Lleida -sí, el mismo que acusaba a los agricultores españoles de pasarse el día en el bar gracias al dinero del PER- dijo que la financiación ilegal era algo muy feo y que el dimitiría en caso que se demostrara que su partido había hecho algo así (http://elpais.com/diario/2000/11/22/catalunya/974858846_850215.html). Pues ahora ya se ha demostrado así que, adelante, los caballeros siempre cumplen su palabra...

1 comentario:

  1. Entre "Pedir el pacto fiscal" y "Pedir el pacto al fiscal" tan sólo media una contracción. Lo que no se contrae es la caradura de algunos.

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