sábado, 10 de marzo de 2012

¿Qué fue de Winona Ryder?

Vuelvo a ver Reality Bites, la icónica película de mediados de los 90. Esta empieza con el discurso de graduación de la protagonista, en el que arremete sobre la generación anterior que, tras revolucionar el mundo, se haya cómodamente instalada en el consumismo y, además, se permite criticar a unos jóvenes que no están dispuestos a vender su libertad por jornadas de trabajo interminables para comprar y comprar. La respuesta, nos dice, es fácil y, después de varios titubeos, reconoce que ella no sabe la respuesta. Y he aquí la característica de la que pasó a llamarse Generación X, la incógnita, el no saber. En este film vemos otros cambios generacionales como, por ejemplo, el hecho de que la mirada tras la cámara sea femenina ya que Lelaina, encarnada por Winona Ryder, se encarga de grabar en vídeo la vida de sus amigos, eso jóvenes sin ningún modelo válido para imitar. También, el mismo hecho de que muchas de las imágenes sean, precisamente, a través de esa cámara de vídeo anticipa la importancia que empezaba a cobrar la tecnología y los cambios en el concepto de la intimidad que explosionaron con el cambio de milenio. Por otra parte, los temas sobre los que giran sus conversaciones, la falta de expectativas de encontrar un buen trabajo tras salir de la universidad, la homosexualidad o el SIDA tienen que ver con el sentir de la época y aún siguen vigentes en la actualidad.
Miro a Winona Ryder, convertida en musa de los 90, tan menudita ella, frente a las mujeres siliconadas de finales de los 80. Los chicos la encontraban irresistible y las chicas pensábamos que no podía ser más mona, con sus ligeros vestidos de pequeños estampados, tan parecidos a los que nosotras mismas teníamos en nuestros armario. El mismo año que se estrenó esta película murió Kurt Cobain, otro de los iconos de los 90 que con Nirvana se convirtió en la banda sonora de esa década. Y, bueno, Winona fue detenida por tener la mano demasiado larga así que los mitos nos duraron bastante poquito pero, mientras duraron, teníamos la ilusión de que nos podíamos poner a bailar con nuestros amigos en el supermercado de cualquier gasolinera.


miércoles, 7 de marzo de 2012

8 de marzo

El año pasado, por estas fechas, yo estaba en Venecia, invitada por la Università Ca' Foscari y, tal día como hoy, las calles se empezaron a inundar de mimosas, que es la flor que se regala el día de la Mujer. Sumar a la ciudad más bella del mundo la alegría y el aroma de las mimosas es hacer explosionar todos los sentidos a un tiempo. Y es que, además, por todas partes vendían caramelos de mimosa y caminar por Venecia es siempre sentirse arrullada por el sonido del agua. Luego, al caer la tarde, el Spritz acababa por dejar suspendida mi razón para caer irremediablemente en los brazos de la ciudad.
En el día de la mujer podría hablar de las discriminaciones, de todo lo que nos queda por conseguir -basta recordar la airada respuesta de ciertos miembros de la RAE ante la visibilización de la mujer en la lengua o la violencia estructural que, según Gallardón, supone el aborto-, de como los derechos de la mujeres son cada día pisoteados en diferentes lugares del mundo... pero prefiero brindar un ramito de mimosas a todas mis lectoras. Va por vosotras.

sábado, 3 de marzo de 2012

En portada


El jueves 1 de marzo, Barcelona protagonizó varias portadas por los incidentes del día anterior. Por una parte, tenemos las delirantes portadas de los periódicos nacionales ABC y La Razón que, con su imaginaria ciudad en llamas cuya mecha, decían, había sido encendida el PSOE, acabaron convirtiéndose en Trending Topic y protagonizando todo tipo de chascarrillos. Por otra, la de uno de los diarios más prestigiosos del mundo, el New York Times. Y la pregunta es ¿por qué tanto interés? Vayamos a las cifras. El 29 de febrero hubo 12 detenidos y 8 heridos, 7 de ellos Mossos d'Esquadra -yo conozco dos heridos pero, por alguna extraña razón, no han entrado en la nómina- frente a los 132 heridos y 84 heridos de la celebración de la Champion el 27 de mayo de 2011. Se ha hecho mucho hincapié también en el gasto que suponen los desperfectos en el mobiliario urbano, unos 12.000 euros, aproximadamente. En la ciudad de Bilbao gastan una media de 4.200 euros diarios en la reparación de actos vandálicos y en la ya citada celebración de la Champion el gasto ascendió a 608.682 euros, es decir, unas cincuenta veces más.
Por otra parte, desde la misma Generalidad se afirmó, desde el primer momento, que los disturbios fueron ocasionados por personas que nada tenían que ver con la manifestación, que se trata de un grupúsculo organizado y que siempre son los mismo. Si es así, ¿por qué no hay dimisiones? No entiendo que una ciudad se pueda permitir un grupo permanente de reventadores oficiales de manifestaciones. Si las cámaras los pudieron grabar y fotografiar cómodamente, si incluso un joven se interpuso para evitar más acciones violentas, ¿cómo es posible que los Mossos no sean capaces de detenerlos? Porque, de los 12 detenidos, 11 salieron libres de cargos ese mismo día, lo que hace suponer que no eran ninguno de estos delincuentes.
Y, finalmente, si este grupo reducido fue el que organizó los disturbios ¿por qué cargaron contra personas inocentes? ¿Qué pasa con los heridos? ¿Es esto tolerable en una democracia?

domingo, 26 de febrero de 2012

De la Generación X a la #PrimaveraEstudiantil

Cuando yo era estudiante, los días de huelga eran, para la mayoría, días de fiesta y, de mi instituto, creo que no éramos más de diez los que acudíamos a las manifestaciones. Así que empezaron a llamarnos Generación X, que venía a ser poco menos que decir que éramos unos amuermados comparados con la gloriosa generación anterior. Y eso se ha mantenido así durante muchos años.
El movimiento antiglobalización hizo que se movilizaran muchas personas aunque la radicalidad de sus maneras y el que fueran tachados sistemáticamente de antisistemas no permitió la conexión con las masas, pese a lo acertado de sus reivindicaciones. El mundo universitario se opuso con gran fuerza al Plan Bolonia aunque se quedó ahí, en la Universidad. Pero todo esto fue dejando un poso que se reactivó a partir del 15 de mayo de 2011. La pésima situación económica; el latrocinio descarado -y muchas veces impune- de la casta política; la alternancia en el poder de PP-PSOE; la falta de expectativas de gran parte de la juventud hizo que mucha gente se lanzara a la calle. Y allí, en la plazas de las diferentes ciudades de España, aprendimos a cómo organizarnos de manera rápida, a decir basta ante tantas injusticias, a desmontar con argumentos las narrativas creadas desde el poder.
Y ahora se empieza a ver el cambio. Lo hemos visto los últimos días en el alumnado del IES Lluís Vives de Valencia y en la solidaridad ciudadana y lo continuamos viendo en esos jóvenes que se han sacudido de encima el sambenito de conformistas y que ya están empezando a preparar el 29F.


martes, 21 de febrero de 2012

#PrimaveraValenciana

Si los escritores de la Generación del 98 tomaron Castilla como epítome de una España en decadencia, creo que, en nuestra época, es la Comunidad Valenciana la que mejor refleja esa etapa de indecente despilfarro y malversación de fondos públicos por parte de una clase política sin escrúpulos ni vergüenza (solo falta recordar la foto de Francisco Camps y Rita Barberá pavoneándose en un descapotable). 
Esta misma gentuza que ha dejado vacías las arcas, condenan ahora a los jóvenes a no poder estudiar en condiciones dignas y cuando estos, en lugar de quedarse en sus casas viendo la tele o jugando con la PSP, según el célebre -y falso- retrato que se suele pintar de la juventud actual, salen a defender su derecho a una educación de calidad se encuentran, un día tras otro, con las porras y las pelotas de goma que hemos pagado con nuestros impuestos. Porque no hay dinero para la calefacción de las escuelas, pero parece que no falta para pagar los elementos de represión. No tengo palabras para describir la sensación que me produce ver esos vídeos en los que los agentes maltratan de forma brutal a menores. Menores a los que, recordemos, según la ley, ni sus padres ni sus profesores, pueden poner un dedo encima. Es tan escandaloso que una de estas imágenes apareció en el New York Times pero, sin embargo, los medios tradicionales españoles han tardado bastantes días en dedicarles un espacio que, a mí, me parece escaso. Menos mal que tenemos la redes sociales para informarnos.
¿Cómo se puede reprimir de forma tan violenta a personas que quieren estudiar? ¿Cómo es posible que se maltrate de forma pública a menores y no suceda nada? ¿Por qué este ensañamiento contra los adolescentes? ¿Por qué hay tantos detenidos? En este sentido, me parecen relevantes las palabras del jefe de policía cuando tacha a los jóvenes estudiantes de "enemigos".



domingo, 19 de febrero de 2012

Volver


Desde siempre me ha encantado el cine de Almodóvar y he visto todas sus películas una y otra vez. De hecho, creo que es una gran suerte que mi formación sentimental haya coincidido con el desarrollo de su cine y que su estética y su manera de ver el mundo hayan contribuido a conformar mi manera de ser y estar. Pero si hay una película que me llega de manera especial –además de la mítica Mujeres al borde de un ataque de nervios-, esa es Volver. En Volver están los usos y modos de la mujeres de mi familia, los espacios que configuraron sus vidas, esos besos sonoros que saben a cariño y protección. Me gusta ese sentido práctico de la vida de sus protagonistas, que tan cercano me parece y espero haber heredado; la solidaridad entre ellas; la capacidad para sacar fuerzas de donde no las hay y seguir adelante…
            Eso sin contar con las magistrales actuaciones de la bellisíma Penélope Cruz, de Lola Dueñas, de Blanca Portillo y, cómo no, de la aparecida Carmen Maura. Además de esto, imagino que esa película nos llena de esperanza por la posibilidad de volver, de volver atrás para remediar los errores del pasado y, sobre todo, de volver a estar a los que creíamos haber perdido para siempre. Y, como momento estelar, me quedo con la emoción de la protagonista al interpretar, con voz de Estrella Morente, esa canción que se entremezcla con los mimbres de las casualidades que tejen mi vida, Volver.

sábado, 11 de febrero de 2012

Sobre Garzón


Como la mayoría de personas, yo no entiendo de leyes y no me he leído la sentencia del Tribunal Superior en la que se inhabilita al juez Garzón, así que dejo aquí esta entrada de blog de Rafael Arenas, catedrático de Derecho Internacional, para tener una voz autorizada al respecto.


Dada mi desinformación sobre el tema, más allá de lo que haya podido leer en la prensa o en las redes sociales, no puedo opinar demasiado al respecto, pero sí sobre la pésima percepción de mucha gente sobre la justicia en España ya que esta sentencia viene después de la absolutoria de Camps -que ayer hizo alarde de una actitud chulesca en la defensa de su tesis doctoral y su director llamó delincuente a Garzón-, de la también incomprensible sentencia del caso de Marta del Castillo, de los privilegios que se están aplicando a Iñaki Urdangarin... En la prensa ya se habla de brecha entre la sociedad y la justicia y esto me parece peligroso, terriblemente peligroso, porque dejar de creer en la justicia es abonar el campo a cualquier totalitarismo. Eso por no hablar del descrédito internacional que estamos sufriendo por culpa del acoso a Baltasar Garzón ya que cuesta entender, por ejemplo, que el juez esté acusado por investigar los crímenes cometidos durante el franquismo y hasta la ONU se ha pronunciado a favor de dicha investigación.
Y es que, por mucho que el Rey dijera en su discurso navideño que la justicia es igual para todos, las noticias que se suceden a diario parecen estar empeñadas en demostrar lo contrario.